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domingo, 1 de febrero de 2009

Del curioso caso de Benjamin Button


Fui a ver El curioso caso de Benjamin Button porque la anécdota de la película me pareció muy llamativa: digo, la historia de un güey que nace anciano y muere bebé, está chingón, ¿no? Pues bien, la película me ganó desde el principio, para ser exactos, justo en el momento en que termina la anécdota del relojero ciego. Lo del relojero ciego está pocamadre, tanto que me descubrí un par de lágrimas en el rostro cuando terminó esa mini-historia. A partir de ahí, la película es bellísima, aunque, en honor a la verdad, pierde fuerza a la mitad, pero no hay tanto pedo, porque el final es arrollador, sentimentalmente hablando. La historia termina, como resulta obvio, cuando Benjamin Button muere, siendo bebé, después de haber vivido como setenta años.
Chingón.
Después del final, hay una pequeña escena, el final final, el cual sí hizo que me cagara y corriera al baño llorando como niña. Soy bien joto: siempre lloro con las películas que vale la pena llorar, y ésta lo vale.
El mismo día que la vi, busqué el cuento en internet. Aunque carece del poder melodramático que le metieron a la película, el final es más fuerte. Scott Fitzgerald supo dar en el clavo en los últimos cuatro párrafos de su cuento, y lo convierte en algo que tienes que leer antes de morir. Y sí, también lloré con el cuento. No estoy justificando mi jotería con esto, pero, ¿acaso no vale la pena sacar unas cuántas lágrimas de vez en cuando con una historia llegadora? No lloro solamente porque la historia sea sentimental, sino porque da un chingo de gusto saber que hay gente en el mundo que sabe hacer su trabajo y que aún es capaz de sorprender.
A veces, vale la pena agradecer eso.

3 comentarios:

Lou Goubreé dijo...

Ni hablar, tengo que ver la película. Por lo pronto, también iré a buscar el cuento. Saludos.

Leon dijo...

Chale y yo que pense que era un pendejada la pelicula, tengo que verla, yo tambien soy bien lloron, pinches joterias shia.....

José Manuel dijo...

¿Y si eres joto? Bueno, me gustó la peli pero no me hizo llorar. Nunca había entrado a tu blog.